El boletín de la Sociedad Española de Neurología en su volumen XXI nº 3. Julio-Septiembre 2009 presenta este artículo del r. Ignacio Pascual Castroviejo acerca del Deficit de Atención/Hiperactividad, que, por su especial interés recomendamos:

A comienzos del siglo XXI nadie puede dudar de que, aplicando los conocimientos que actualmente tenemos sobre los diferentes tipos de personalidad y reacciones, podemos afirmar que el déficit de atención, la impulsividad, la hiperactividad, la incapacidad para transmitir afecto, la torpeza motora, la ansiedad, la agresividad, el egocentrismo y egoísmo, el engaño con intención de obtener beneficio económico aun a costa de familiares y amigos –hechos que, junto a otros muchos más, constituyen la amplia relación de la personalidad de lo que hoy se conoce como Síndrome de déficit de atención/hiperactividad (SDAHA)– son rasgos de comportamiento que hemos visto expresados en muchos personajes simplemente con dar un superficial repaso a nuestros escasos y casi olvidados conocimientos de la historia sagrada, adquiridos en la primitiva escuela rural. La muerte de Abel por parte de su hermano Caín, el abusivo cobro de un plato de lentejas por parte de Jacob a su hermano Esaú aprovechando su hambre inaguantable, la absoluta falta de afecto y de sentido de justicia así como el instinto criminal de la falsa madre en el juicio de Salomón cuando había que dilucidar cuál de las dos posibles era la verdadera, la reacción impulsiva y agresiva de Jesús contra los mercaderes en el templo (posiblemente en un detalle más de igualarse –hasta la imperfección– con el resto de los hombres), etc., pueden ser ejemplos hipotéticos, pero expresivos de estas personalidades y de sus actos. El refranero castellano está lleno de dichos que nos ponen frente a significados muy expresivos del síndrome al que nos estamos refiriendo(1). Se podrían poner cientos de analogías, pero sólo vamos a citar media docena que serán suficientes como ejemplos. “Poco mal y bien gemido” que expresa el carácter “piante” y quejumbroso de niños y adultos para intentar sacar todo el fruto posible de su aparente mal o perjuicio. “Mucha fachada, poco fondo” para intentar impresionar aparentando muchas más cualidades de las que tienen, ya que en general, viven de la apariencia en todo, cumpliendo con otro dicho vertebrado con el anterior, “de riqueza y santidad, la mitad de la mitad”. “Nunca vi a un majadero sin su compañero”, que puede ir emparejado con el de “Dios los cría y ellos se juntan” para expresar el hecho real de que estas personas precisan reunirse en cuadrillas, pandas, grupos, etc., para sentirse seguros y atemorizar a otros, ya que individualmente tienen gastadas las pilas del valor. “Al que no tiene vergüenza no hay quien le venza”, que podría ir también emparejado con el de “llámame can y échame pan”, significando que la gloria está para ellos muy por encima del honor. “Tuyo o ajeno, no te acuestes sin dinero” expresando certeramente la voluntad e intención de las personas hiperactivas por alcanzar la riqueza económica a costa de lo que sea y por los mecanismos –legítimos o fraudulentos que se pongan a nuestro alcance (no hay que olvidar que los hiperactivos tienen tres cosas irrenunciables en su punto de mira: dinero, poder y notoriedad)........





